viernes, 17 de abril de 2020

LA RESISTENCIA AL CAMBIO.










LA RESISTENCIA AL CAMBIO.

 “La dificultad se basa no en las ideas nuevas, sino en escaparse de las viejas ideas”.
—Guy Kawasaki



INTRODUCCIÓN.
Hoy en día, vivimos en una sociedad de constantes cambios, que afectan tanto a nuestra vida personal como a nuestra vida profesional, además de a todos los ámbitos de la sociedad. Estos cambios exigen, no solo un proceso de adaptación constante, sino también una preparación adecuada para afrontarlos si se presentan de forma brusca.
 
“Resistirse al cambio es la norma, no la excepción”.
—Guy Kawasaki
Concepto de cambio.
La palabra cambio, literalmente, significa: acción y efecto de cambiar. Ahora bien, el termino cambiar se conceptualiza como el hecho de dar, tomar, poner una cosa o situación por otra. En esta última definición es preciso considerar el amplio sentido con el cual se debe entender la palabra cosa o situación para lograr ubicar este concepto en el estudio del comportamiento organizacional.
Concepto de cambio organizacional.
El cambio organizacional puede definirse de las siguientes maneras:
ü  Capacidad de adaptación de las organizaciones a las diferentes transformaciones que sufra el medio ambiente interno o externo, mediante el aprendizaje.
ü  Es un conjunto de variaciones de orden estructural que sufren las organizaciones y que se traducen en un nuevo comportamiento organizacional.
ü  Algunos ejemplos de cambios en las organizaciones son:
ü  Cambiar personal (De cualquier nivel alto, medio o bajo).
ü  Poner en marcha nuevos procedimientos de trabajo.
ü  Modificar los horarios de trabajo.
ü  Remodelar, reubicar o ampliar las instalaciones.
ü  Incorporar nuevas herramientas, maquinaria e instrumentos de trabajo (tecnología).
ü  Cambiar las políticas, programas, presupuestos y planes.
ü  Reducción de personal.
ü  Cambio del domicilio de la empresa.
ü  Creación de nuevas unidades de negocios.
ü  Rediseñar, total o parcialmente la estructura organizacional.
ü  Adquirir nuevos negocios.
ü  Fusionar empresas.
El cambio es un proceso a través del cual se pasa de un estado a otro, generándose modificaciones o alteraciones de carácter cuantitativo y/o cualitativo de la realidad.
La introducción del más mínimo cambio (aunque tan solo sea el cambio del mobiliario de una oficina, por ejemplo) afecta a las personas que, por naturaleza, siempre oponen resistencia.
En cuanto a los cambios que afectan específicamente al mundo empresarial muchos de ellos provienen de los avances tecnológicos que cada día observamos, lo que obliga a las organizaciones a afrontar modificaciones radicales en la gestión y en la manera de trabajar, lo cual fomenta de manera directa una necesidad de cambio también en las personas que integran la organización.
Los cambios que surgen en cuestiones tecnológicas (globalización de mercados, Internet, etc.) crean en nuestras empresas una necesidad de adaptarse a ellos, al mismo tiempo que nosotros mismos tenemos la necesidad de cambiar para adaptarnos a este cambio en la organización.

El cambio como adaptación de la organización al entorno.
Pese a que el cambio ha existido desde siempre, la sociedad en la que vivimos está sometida a unos cambios que se suceden a ritmo de vértigo. El éxito de la gestión del cambio reside en saber trasladar los cambios del entorno a la organización, para asegurar la competitividad de la empresa en ese nuevo entorno.
Los cambios siempre entrañan una serie de riesgos. Durante el proceso de cambio encontraremos muchas resistencias, ya que de alguna manera alteran las costumbres de las personas.
Y, así, son muchas las ocasiones en las cuales los propios colaboradores boicotean el cambio si ven su “estatus” en peligro. Esto significa que la resistencia al cambio puede tener mucha repercusión en los resultados finales del cambio proyectado por los directivos. Solemos pensar que hay que efectuar cambios pero con la premisa de que estos no nos afecten directamente (Vázquez, Rodrigo, 2006, Habilidades directivas y técnicas de liderazgo. Su aplicación en la gestión de equipos de trabajo, 1era Edición, Ideas propias Editorial Vigo, ISBN: 978-84-96578-27-2, pp. 15-18.)
 
Diagnosticar la resistencia
Organizational change efforts often run into some form of human resistance. Los esfuerzos de cambio organizativo a menudo se topan con alguna forma de resistencia humana. Although experienced managers are generally all too aware of this fact, surprisingly few take time before an organizational change to assess systematically who might resist the change initiative and for what reasons. Aunque los gerentes con experiencia en general son muy conscientes de este hecho, sorprendentemente pocos toman tiempo antes de un cambio organizacional para evaluar sistemáticamente quién podría resistir la iniciativa de cambio y por qué razones. Instead, using past experiences as guidelines, managers all too often apply a simple set of beliefs—such as “engineers will probably resist the change because they are independent and suspicious of top management.” This limited approach can create serious problems. En cambio, usando las experiencias pasadas como pautas, los gerentes con demasiada frecuencia aplican un conjunto simple de creencias, tales como "los ingenieros probablemente se resistirán al cambio porque son independientes y desconfían de la alta gerencia". Este enfoque limitado puede crear serios problemas. Because of the many different ways in which individuals and groups can react to change, correct assessments are often not intuitively obvious and require careful thought. Debido a las muchas formas diferentes en que individuos y grupos pueden reaccionar ante el cambio, las evaluaciones correctas a menudo no son intuitivamente obvias y requieren una reflexión cuidadosa.
Of course, all people who are affected by change experience some emotional turmoil. Por supuesto, todas las personas que se ven afectadas por el cambio experimentan cierta confusión emocional. Even changes that appear to be “positive” or “rational” involve loss and uncertainty. Incluso los cambios que parecen ser "positivos" o "racionales" implican pérdida e incertidumbre. 4 Nevertheless, for a number of different reasons, individuals or groups can react very differently to change—from passively resisting it, to aggressively trying to undermine it, to sincerely embracing it. 4 Sin embargo, por una serie de razones diferentes, los individuos o grupos pueden reaccionar de manera muy diferente al cambio, desde resistirlo pasivamente, hasta tratar agresivamente de socavarlo, para abrazarlo sinceramente.
To predict what form their resistance might take, managers need to be aware of the four most common reasons people resist change. Para predecir qué forma puede tomar su resistencia, los gerentes deben conocer las cuatro razones más comunes por las que las personas se resisten al cambio. These are a desire not to lose something of value, a misunderstanding of the change and its implications, a belief that the change does not make sense for the organization, and a low tolerance for change. Estos son el deseo de no perder algo de valor, una comprensión errónea del cambio y sus implicaciones, la creencia de que el cambio no tiene sentido para la organización y una baja tolerancia al cambio.

Lidiar con la resistencia
Many managers underestimate not only the variety of ways people can react to organizational change, but also the ways they can positively influence specific individuals and groups during a change. Muchos gerentes subestiman no solo la variedad de formas en que las personas pueden reaccionar frente al cambio organizacional, sino también las formas en que pueden influir positivamente en individuos y grupos específicos durante un cambio. And, again because of past experiences, managers sometimes do not have an accurate understanding of the advantages and disadvantages of the methods with which they are familiar. Y, nuevamente debido a experiencias pasadas, los gerentes a veces no tienen una comprensión precisa de las ventajas y desventajas de los métodos con los que están familiarizados. J.P. Kotter and L.A. Schlesinger, “Choosing Strategies for Change,” Harvard Business Review (March-April 1979), pp. 106-14.

Y esta resistencia puede tener tanta repercusión en los resultados finales del cambio proyectado, que en ocasiones hasta resulta preciso establecer todo un plan estratégico para combatirla y reducirla.
Hay veces que la resistencia se considera previsible porque el cambio proyectado afecta directamente a los intereses de una persona o de un determinado colectivo, pero, en otras, no entendemos bien porque determinadas personas se enfrentan al cambio tanto de forma directa como indirecta, y nos preguntamos ¿Cómo es posible que el cambio que deseamos realizar, y que acarrea beneficiosos objetivos, sea objeto de oposición?...
Y es que todo cambio produce en cualquier colectivo unas consecuencias imprevisibles y muchas veces sorprendentes.
Todos consideramos que hay que efectuar cambios, siempre y cuando no nos afecten a nosotros. (Factores clave de dirección: orientados a la obtención de resultados, Juan Luis Urcola Telleria, ESIC EDITORIAL, Madrid, España, ISBN: 84-7356-220-8, pp. 121).

Fuentes de la resistencia al cambio.
Si no están bien planificados, los esfuerzos del cambio pueden encontrarse con lo que se ha llamado la <<resistencia al cambio>>. Es un concepto interesante porque la frase tiene una connotación negativa: los que se oponen al cambio son <<malos>>, mientras que los que buscan el cambio son <<buenos>>. Como suele decir a sus clientes Tom Gilmore de la Wharton School, resistirse a aquellos cambios que ponen en peligro los valores solidos e importantes no solo es bueno, sino esencial. Igualmente, Jim Rosenzweig, antiguo profesor de la universidad de Seattle en Washington, le gusta decir: <<Ninguna organización es tan mala que no haya nadie que no le guste como es>>. Aquellos que inician el cambio en una fusión o adquisición harán bien en tener presentes estas ideas.
            <<Los indicadores del cambio tienen que demostrar que lo que ofrecen es mejor que lo que ya existe>>. (McCann, Joseph E., Gilkey, Roderick, 1990, España, Editorial Díaz de Santos, ISBN: 84-87189-66-0, pp. 103)

Causas que generen la resistencia al cambio
La resistencia al cambio es un síntoma absolutamente natural. Ahora bien, ¿Cuáles son los motivos que pueden ocasionarla?
Podemos encontrar con que las personas que no conocen lo suficiente tienden a demorar el cambio, lo que percibido como cierta forma de resistencia. Esta ignorancia esta generalmente ocasionada por:
A.   La falta de comunicación sobre el proyecto de cambio. En general se resiste a cualquier tipo de cambio si no se conoce en que consiste, para que se lleve cabo y cuál es su impacto en términos personales.
B.   La visión demasiado parcializada del cambio. En numerosas ocasiones las personas juzgan negativamente al cambio exclusivamente por lo que sucede en su ámbito de influencia (su grupo de trabajo, su sector, su gerencia) sin considerar los beneficios globales que obtiene la empresa en su conjunto.
C.   Las personas tengan suficiente información sobre el cambio, pueden ofrecer cierta resistencia simplemente por que perciben que no pueden cambiar. Sucede que se sienten condicionadas por la organización, no saben cómo hacer lo que deben hacer o no tienen las habilidades requeridas por la nueva situación. Esta sensación provoca cierta inmovilidad, algunos factores que contribuyen a esto son:
ü  Tipo de cultura organizacional que castiga excesivamente el error.
ü  Falta de capacidad individual, que limita el accionar concreto.
ü  Dificultades para el trabajo en equipo, necesario para revisar todo el esquema de interacciones que propone el cambio.
ü  Percepción de la falta de recursos, ya sea en medios económicos o humanos.
ü  Sensación de que el verdadero cambio no puede producirse. Los agentes del cambio perciben que están atados de pies y manos para encarar las iniciativas realmente necesarias.
El cambio despierta sentimientos negativos en las personas y estas sencillamente no quieren cambiar, ya que consideran que no les conviene o que las obliga a moverse fuera de su zona de comodidad. Estas reacciones pueden partir de sentimientos tales como:
·         El desacuerdo. Los individuos pueden estar simplemente en desacuerdo en cuanto a las premisas o los razonamientos sobre los que se sustenta el cambio. En algunos casos basan sus juicios en modelos mentales muy cerrados o tienen dificultades para abandonar hábitos muy arraigados;
·         La incertidumbre. Los efectos del nuevo sistema no son totalmente predecibles y esto genera temor por falta de confianza en los resultados;
·         La pérdida de identidad. A veces, las personas edifican su identidad sobre lo que hacen. En este marco de referencia, los cambios califican y ofenden. Aparecen las actitudes defensivas;
·         La necesidad de trabajar más. Normalmente se percibe que deben encarase simultáneamente dos frentes distintos: el de continuación de las viejas tareas y el de inicio de las nuevas rutinas.
En casi todos los cambios de gran magnitud aparecen de alguna forma y en alguna medida los sentimientos mencionados, pero también es cierto que también pueden aparecer algunos sentimientos positivos como:
El entusiasmo por la posibilidad de un futuro mejor.
La liberación de los problemas del viejo orden.
Las expectativas de crecimiento y/o consolidación personal. (Ruiz Ordoñez Ronald Uriel, Javier Guzmán Obando, Josep Lluís de la Rosa i Esteva, 2007, Dirección Empresarial Asistida: Como Alinear Estratégicamente su Organización, Editorial Visión Net, ISBN: 978-84-9821-788-9, pp. 44-46).
En general, un empleado siempre se resistirá al cambio debido al coste psíquico que tiene. El trabajador piensa que puede perder competencia profesional, jerarquía, a veces no sabe dónde le llevara, teme a una posible baja de reputación y salarios y siente temor a lo desconocido, por lo que todo esto le puede afectar de forma apreciable.

¿Por qué las personas se resisten a los cambios?
Muchas pueden ser las razones:
·         Necesidad de tiempo para adaptarse al cambio.
·         Esfuerzo adicional para formarse en la nueva modalidad.
·         Duda sobre si el cambio es factible desde el punto de vista técnico.
·         Temor a lo desconocido (amenaza a su situación actual).
·         Desconfianza hacia el cambio, líder del cambio o equipos de trabajo.
·         Necesidad de seguridad.
·         Intereses de índole personal.
·         Temor a perder amistades.
·         Que el cambio afecte negativamente al medio ambiente.
·         Distinta evaluación de la situación actual a la de futuro.
La resistencia al cambio debe manejarse con eficacia si se quiere que los empleados cooperen en el mismo. Pueden esperarse un apoyo moderado, o débil, o tal vez oposición total. La Dirección debe trabajar para que el colectivo de empleados adopte un clima favorable al cambio.
La resistencia al cambio debe verse como algo necesario, natural y sobre todo que puede ser de gran utilidad, por lo que esta resistencia no tiene que eliminarse. Además, cualquier tipo de resistencia debe aflorar en la organización, conocerla y tratarla. Lo que es peligroso son las resistencias ocultas que tarde o temprano hacen que los cambios fracasen y no se implanten (Barguer, Alcala Angel, 2009, DIRECCION DE PERSONAS, Editorial Díaz de Santos, ISBN: 978-7978-895-7, pp. 296).
Se ha dicho que casi todo el mundo odia los cambios que no dan como resultado el ruido en su bolsillo. Esta resistencia al cambio está muy documentada. Sin embargo, ¿Por qué la gente se resiste a cambiar?  Una persona se resistirá a cambiar por tres razones: la incertidumbre, la preocupación por la posibilidad de una pérdida personal y la idea de que el cambio no es para bien de la organización.

Técnicas para disminuir la resistencia al cambio en la organización.
Si la gerencia considera que la resistencia al cambio es disfuncional, ¿Qué medidas puede tomar? Los gerentes y otros agentes del cambio han sugerido varias tácticas para manejar la resistencia. Algunas son: la educación y la comunicación, la participación, la facilitación y el apoyo, la negociación, la manipulación y la cooptación y la coerción.
La educación y la comunicación pueden contribuir a reducir la resistencia a cambiar, si ayudan a los empleados a encontrar la lógica del esfuerzo por cambiar. Claro esta que esta técnica presupone que gran parte de la resistencia radica en la mala información y la mala comunicación. La participación implica que las personas que se verán afectadas directamente por el cambio propuesto tendrán parte en el proceso de toma de decisiones. La participación de estas personas les permite expresar sus sentimientos, mejorar la calidad del proceso y aumentar el compromiso de los empleados para con la decisión última. La facilitación y apoyo implican ayudar a los empleados a manejar el temor y la angustia llegados al cambio. Esta ayuda podría incluir la asesoría para los empleados, la terapia, la capacitación en habilidades nuevas o una breve licencia con goce de sueldo. La negociación entraña un intercambio, entre algo de valor que se cambia por un acuerdo para reducir la oposición al esfuerzo por cambiar. Esta técnica de resistencia puede resultar muy útil cuando la oposición proviene de una fuente poderosa. La manipulación y la cooptación se refieren a los intentos encubiertos por influir en otros respecto al cambio. Podría significar una distorsión de que el cambio parezca más atractivo. Por último, podríamos recurrir a la coacción para manejar la resistencia a cambiar. Esta implica las amenazas directas o la fuerza usadas contra las personas que se oponen (Robbins, Stephens, DeCenzo, David, 2002, “Fundamentos de Administración: conceptos esenciales y aplicaciones, Pearson Prentice Hall pp. 235, 237,238 ISBN: 970-26-0323-4)

Manejo de la resistencia al cambio.
Ninguna empresa o individuo escapa al cambio. Sin embargo, la idea del cambio genera ansiedad por que las personas temen a la pérdida económica, la incomodidad, la incertidumbre y a una ruptura de los patrones sociales normales. Casi cualquier cambio de la estructura, la tecnología, el personal o las estrategias tiene el potencial de alterar los patrones de interacción confortables. Por ese motivo, las personas se resisten al cambio. El proceso mismo de dirección estratégica impone cambios en los individuos y los procesos.
La resistencia al cambio es considerada como la principal amenaza para la implantación exitosa de la estrategia. Las personas se resisten con frecuencia a la implantación de la estrategia por que no entienden lo que sucede o el motivo por el que ocurren los cambios. En ese caso los empleados solo necesitan información exacta. La implantación exitosa de la estrategia depende de la habilidad de los gerentes para crear un ambiente corporativo que favorezca el cambio; los gerentes deben ver el cambio como una oportunidad más que como una amenaza (David, Fred R., “Conceptos de Administración Estratégica”, Pearson Educación, México, 2003, ISBN: 970-26-0427-3, pp. 253-254)

El cambio planeado
El cambio planeado “está constituido por esfuerzos deliberados encaminados a eliminar una situación insatisfactoria a través de la planificación de una serie de fases, acciones y estrategias que resultan de un análisis profundo del sistema local” (Audirac Camarena, C.A. de León Estavillo, V. Domínguez González, A. López García, M.A. y Puerta Negrete, L.I. (2001) ABC del Desarrollo organizacional. México: Trillas. Pp. 48 ISBN: 968-24-46-368)
Necesidad de planificar un cambio en las organizaciones.
En general, existe una serie de razones que exigen la planificación del cambio:
·         Cuando existen cambios rápidos y radicales del entorno.
·         Para lograr que los efectos del cambio perduren.
·         Para obtener un cambio participativo.
·         Para aplicar un cambio acorde con las necesidades de la organización.
·         Para aplicar herramientas adecuadas a la organización.
·         Para establecer las metas deseadas.
·         Para poder predecir los efectos del cambio.
·         Para determinar las posibles unidades de cambio.
·         Para manejar adecuadamente la resistencia al cambio
·         Para alcanzar la situación deseada a través de acciones prácticas y seguras.
Objetivo del Cambio Planeado.
El cambio planeado persigue dos mentas entre sí:
a)    Adecuar la organización a su entorno y;
b)   Modificar el comportamiento de los empleados. (Hellriegel,  D. Slocum, J. W. (1998) Administración: soluciones empresariales, México, Paraninfo, p.p. 758 ISBN: 978-96-8752-94-31)

Modelo de los tres pasos de Kurt Lewin
Según Lewin, todo comportamiento o situación es resultado de un equilibrio entre las fuerzas que impulsan y las fuerzas restrictivas. Básicamente, la idea que propone es de:
Descongelar valores antiguos, cambiar y re congelar estos nuevos valores.
1. Descongelar.
Este paso comprende el hecho de crear conciencia de la necesidad de cambiar y de eliminar o reducir cualquier resistencia al cambio. Al iniciar el proceso de cambio la organización se encuentra en equilibrio. Esta primera etapa consistirá por tanto, en hacer tan evidente la necesidad del cambio que todos los integrantes del grupo lo acepten. Esta etapa es necesaria para superar la resistencia de las personas que dificultan el cambio y esto se podrá lograr de tres maneras: reforzando las fuerzas que favorecen el cambio, debilitando las que lo dificultan, o combinando las dos formas anteriores
2. El cambio.
Consiste en alterar la situación de la organización. En esta etapa se fomentarán nuevos valores, actitudes y comportamientos, tratando de lograr que los miembros de la organización se identifiquen con ellos y los interioricen. Entre las actividades que habrá que llevar a cabo para lograr que esta etapa se desarrolle de la manera más efectiva están las siguientes: trazar un claro proyecto para la implementación del cambio; comunicarlo a todos los afectados; plantear retos atractivos que inciten a los afectados a moverse; formarles y entrenarles en las nuevas habilidades requeridas y desarrollar mecanismos de retroalimentación que permitan un seguimiento sobre la marcha del proceso de implementación.
3. Re-congelamiento.
Aquí se debe estabilizar a la organización después de que se ha operado el cambio. Convertir en regla general el nuevo patrón de comportamiento para que pueda arraigarse en los individuos y la nueva situación sea permanente.
Investigación de la acción.
El método de Investigación de la Acción se refiere al proceso de cambio basado en la recolección sistemática de datos y luego la elección posterior de una acción de cambio basada en lo que indica la información analizada. Su importancia yace en que proporciona una metodología científica para administrar el cambio planeado. Este método comprende 5 pasos que son:
c. Retroalimentación.
d. Acción.
a. Diagnóstico. -El agente de cambio empieza por reunir información acerca de problemas, preocupaciones y cambios necesarios de los miembros de la organización. Este diagnóstico es análogo a la búsqueda de un doctor para encontrar específicamente el padecimiento de un paciente. En la investigación de la acción, el agente de cambio hace preguntas, entrevista a los empleados, revisa los archivos y escucha las preocupaciones de los trabajadores.
b. Análisis. -La información reunida durante la etapa de diagnóstico es luego analizada. ¿Cuáles son los problemas clave para la gente?, ¿Qué patrones parecen seguir estos problemas? El agente de cambio sintetiza esta información en preocupaciones primordiales, áreas problemáticas y posibles acciones.
c. Retroalimentación. - En este tercer paso es necesario compartir con los empleados lo que se ha encontrado en los pasos uno y dos. Los empleados con la ayuda del agente de cambio desarrollan planes de acción para originar cualquier necesidad de cambio. Esto se realiza por que este método requiere un amplio involucramiento de las personas objeto del cambio, ya que la gente que estará involucrada en cualquier programa de cambio debe estar implicada activamente en determinar cuál es el problema y participar para crear la solución.
d. Acción. - En este momento del proceso, los empleados y el agente de cambio llevan a cabo acciones específicas para corregir los problemas que han sido identificados.
e. Evaluación. -Aquí el agente de cambio evalúa la efectividad de los planes de acción. La información inicial recolectada y analizada se utiliza para comparar las situaciones antes y después del cambio, obteniendo con ello la perspectiva del elemento modificado.
La técnica de la investigación de la acción proporciona cuando menos dos beneficios especiales para una organización:
Primero. - El problema es enfocado.
Segundo. - La resistencia al cambio se reduce.
El problema es enfocado.
El agente de cambio busca de manera objetiva los problemas y el tipo de problema determina el tipo de acción de cambio.
La resistencia al cambio se reduce.
Esto sucede debido al involucramiento intenso que tienen los empleados o personas inmersas en las circunstancias a cambiar, ya que estos al haber participado activamente en la etapa de retroalimentación, el proceso de cambio adopta un impulso propio. Los empleados y grupos que han estado involucrados se vuelven una fuente interna de presión sostenida para producir el cambio. (Luna González, Alfredo C., 2015, Grupo Editorial Patria, México, p.p. 143-145, ISBN: 978-607-744-258-5).

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